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En
tiempos de Carlos II

Hacia
1900

Monumento para celebrar
el nacimiento de Isabel II

Con la plaza de toros al fondo
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Entrada
principal a la Villa
Calle de Alcalá
Debe su nombre a ser el camino de salida de Madrid hacia
la ciudad de Alcalá de Henares donde, por cierto, terminaba
la primera jornada de viaje en la época de las diligencias.
Llamada en un principio de los Olivares, haciendo referencia
a dos muy frondosos que en ella había y que, junto a
la fuente, se conocían como "Caños de Alcalá". En un
principio terminaba en la Puerta de Alcalá, ampliándose
posteriormente hasta las Ventas del Espíritu Santo y
más tarde hasta donde hoy conocemos.
La Puerta de Alcalá se hallaba situada frente a la calle
Alfonso XI, trasladándose posteriormente a su actual
enclave.
Carlos III la convirtió en la entrada principal de la
Villa, estando unida a la cerca que rodeaba la ciudad
y que, en nuestro barrio, continuaba por lo que hoy
es la calle Serrano hasta Goya, por donde bajaba hasta
encontrar la Puerta de Recoletos, situada en el centro
de la plaza de Colón. Las verjas que cerraban sus vanos
perduraron hasta el s. XIX. Sus dos caras son diferentes,
ya que cuando Sabatini presentó al rey dos proyectos
a este le gustaron ambos por lo que, con diplomática
habilidad, el arquitecto optó por ejecutar los dos,
uno a cada lado de la puerta. Los cañones del general
Bessières, en la expedición francesa de los Cien Mil
Hijos de San Luis en 1823, le dejaron heridas de bala
que aún hoy pueden apreciarse, al igual que sucede con
algunos balazos del atentado contra Eduardo Dato.
En el tramo de Cibeles a la Plaza de la Independencia,
en la acera de los impares, estuvo la prisión de la
corona y, pasada esta plaza, los quemaderos de la Inquisición.
Posteriormente sobre esos terrenos se construyó la plaza
de toros, que se mantuvo hasta 1874. Sigue siendo Cañada
Real desde el privilegio que la Villa concedió a raiz
de una epidemia de peste que asoló la ciudad, ya que
se creía que el paso de estos rebaños, compuesto por
gran número de reses, purificaba la atmósfera.
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